LA MISIÓN EN ECUADOR

Misión Scalabriniana es parte de la Congregación de Hermanas Misioneras de San Carlos Borromeo- Scalabrinianas, organización fundada en Piacenza, Italia, por Mons. Juan Bautista Scalabrini, en el año de 1895, para acoger, promover, proteger e integrar las poblaciones migrantes y refugiadas. La Congregación está presente en 27 países a servicio de las personas en movilidad.

La Misión lucha por la defensa y el ejercicio de las personas en movilidad. Entre otros:

  • Igualdad de derechos, deberes y oportunidades.

  • No discriminación por la condición migratoria.

  • Derecho a migrar y a establecerse.

  • No considerar a ningún ser humano como ilegal por su condición migratoria.

  • Reconocer el Asilo y Refugio como un derecho, incluyendo el de no devolución.

  • Derecho al libre tránsito.

  • Supremacía de las personas como sujetos de derecho.

En los 25 años de presencia en Ecuador, las Hermanas Scalabrinianas continúan proponiendo políticas públicas que promuevan la integración y participación de las personas en movilidad en la vida del país de acogida.

PROMOCIÓN HUMANA

Ofrecemos acogida, alimentación, alojamiento y toda la orientación que necesitan las personas recién llegadas al país.

NIÑEZ Y JUVENTUD

Tenemos una red de apoyo para los niños, niñas y adolescentes que han emigrado con sus padres a nuestro país.

MEDIOS DE VIDA

El área de medios de vida trata de incentivar la cultura del auto-ahorro, el emprendimiento y el auto-empleo.

INCIDENCIA

Apoyamos la participación y actoría social de las personas migrantes para el ejercicio pleno de sus derechos.

CONSTRUYAMOS SOCIEDADES MÁS JUSTAS

La movilidad humana toca la humanidad, después de todo casi 260 millones de personas viven en un lugar distinto al que nacieron. Hay que tener en cuenta que no todos dejan sus países por su propia voluntad, hay muchas personas inocentes que de la noche a la mañana tienen que reducir su vida a una pequeña maleta y marcharse.

Su presencia en otros lugares suele ser incomoda, pero creemos que nos toca a todos ayudar y no ver en el migrante o refugiado un problema, sino un hermano y una hermana que deben ser acogidos, respetados y amados.

Como organización eclesial y siguiendo las palabras del Papa Francisco creemos que las migraciones son una oportunidad para construir sociedades más justas, democracias más plenas y países más solidarios.

CAMBIA UNA VIDA HOY

Mientras persista la pobreza, la injusticia y la desigualdad, ninguno de nosotros puede descansar realmente. No se necesita mucho para cambiar una vida. Póngase en contacto hoy y comience a marcar la diferencia.

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