Un huerto urbano se implementó en la Casa de Acogida “Cristo Peregrino” de Ibarra, este espacio se cuida de manera colaborativa entre las familias que se encuentran en el lugar, especialmente entre mujeres y niños. Entre las actividades que se realizan están la siembra, el cultivo y la cosecha de productos como: remolacha, col, zanahoria, aguacates, limones y otras frutas y hortalizas, que son consumidos por las propias familias. El huerto urbano ayuda a crear un espacio de interacción, paz, reflexión y descanso para las familias de movilidad humana que utilizan las instalaciones. Además, ayuda a la interacción con la naturaleza que permite aportar a la salud emocional y recreativa, estimula el autoconsumo, mejora la relación con el entorno y promueve prácticas sostenibles.